lunes, 6 de abril de 2015

Ssara





Mi nombre es Ssara. Aunque mis padres dicen que no debo ponerle otra s. Así me gusta más.
Tengo 10 años, mi color favorito es el café, sé que debería ser algo como el rosa o el púrpura. Pero a mí me gusta el color café.
No voy a la escuela porque los niños se burlaban mucho de mí, de la forma en que hablo y como luzco. Sobre todo por como luzco.

Mi cabeza es más grande de lo normal y mi nariz está casi pegada a mi rostro por lo que respirar a veces es difícil.
Me gusta dibujar flores, aunque es difícil pues nací sólo con un par de dedos en cada mano. Caminar tampoco es fácil, uno de mis pies está torcido hacia el lado derecho. De todas formas ya no camino mucho.

Mis padres decidieron dejarme aquí abajo, solía ser un pequeño almacén, pero ahora es mi habitación, antes dormía arriba pero los niños llegaban y arrojaban huevos a mi ventana. Yo solía llorar mucho. Ahora ya no lloro.
Mi mamá me puso cadenas en los brazos y piernas porque a veces cuando estaba muy triste solía arrancarme mechones de cabello, así que mamá me puso aquí para que no me hiciera daño.

Yo solía jugar con el bebé de la vecina, ella era buena y no se reía de mí. Manuel era el nombre del bebé, él siempre se alegraba al verme, y yo al verlo. Mi madre siempre nos observaba de lejos, no le gustaba que yo estuviera afuera. Pero papá me dejaba porque él sabía que eso me hacía muy feliz.
Extraño a Manuel, él era muy lindo y tranquilo para tener sólo un año.
Pero ya no puedo jugar con él. Él está muerto y enterrado en una pequeña caja de color café.

Hay algo que olvidé contarles sobre mí.
Cuando estoy feliz, muy feliz, yo muerdo.
Me gusta morder fuerte...y muchas veces.