miércoles, 13 de mayo de 2015

Amor y miedo




La puerta crujió y los despertó.
Estuvieron atentos a la abertura oscura en su habitación hasta que finalmente pudieron respirar tranquilos.

La noche era fría y ellos eran jóvenes; él la abrazó para calmarla. Ellos se amaban tanto.

Un gato chilló en la calle y ella gritó.

"Lo siento, estoy muy nerviosa" dijo ella mientras él seguía besándole el cuello.

"Hagámoslo con la luz prendida"
dijo ella.
Gruñendo, él se levantó para encender la luz.





Si tan sólo ella no hubiera gritado...
Sin tan sólo no me hubieran visto metido en el armario...
¡Maldición, sólo quería observarlos!

¡No quería apuñalarlos!